“Ha llegado el Nuevo Amanecer. Ya nadie se sentará a discutir qué harán con nuestras vidas. Aquí se ocultó nuestro Sol, y aquí vuelve a resplandecer.” (Extracto de la Declaración de Temoaya).
El día 4 Movimiento se dio el 26 de marzo de 2012 y nuevamente el 11 de diciembre de 2012, primero en el año otomí 13 Caña, y a los 260 días, en el año otomí 1 Pedernal. Venus actuó anunciando eclipses como lucero del atardecer, y como lucero del amanecer, atravesando al sol el 5 de junio de 2012, con un tránsito. A partir del 11 de diciembre de 2012, comenzó un ciclo de trece años, inaugurándose un nuevo tiempo el 12 de diciembre de 2025.
Para el pueblo maya y olmeca, aquel Venus Tlahuizcalpantecuhtli tuvo que sumergirse en el inframundo y esperar hasta el 3 de mayo de 2013, 4 Ajaw 3 Kank’in. En ese momento, los cuatro Bacabes cayeron, y el mundo no pudo sostenerse durante trece años. El 3 de mayo de 2026 los pueblos de Yucatán levantaron árboles de la vida con la conciencia de que este acto brindaría las condiciones para la reivindicación y redignificación de su modo de vida basado en las instrucciones originales de cuidado y armonía con los ciclos de la naturaleza.
Para el pueblo mexica, las ceremonias del Nuevo Fuego han de comenzar el 26 de noviembre de 2027, día 4 Movimiento 8 Quecholli (en consonancia con la misma fecha pero de 1507, 520 años antes) en el propio Cerro de la Estrella; y han de avanzar dos trecenas hasta el 21 de diciembre, para luego atravesar cuatro trecenas, una por cada rumbo, hasta el 12 de febrero de 2028.